Historia del Alfajor Argentino: Origen, Tipos y Marcas Icónicas
El alfajor es hoy el dulce más consumido de Argentina y uno de los productos alimenticios más exportados del país. Pero su historia empieza mucho antes de que existiera Argentina — y mucho más lejos de lo que la mayoría imagina.
El origen árabe: al-hasú
La palabra "alfajor" viene del árabe al-hasú, que significa "relleno" o "el que tiene relleno". Los árabes elaboraban una preparación dulce hecha con miel, nueces, especias y masa — una especie de pasta compacta y azucarada que se consumía como golosina o como energizante.
Cuando los moros ocuparon la Península Ibérica durante casi ocho siglos, llevaron consigo esta preparación. En Andalucía se popularizó una versión local: dos piezas de masa unidas con una mezcla dulce de miel, almendras, canela y clavo. Era un dulce de temporada, asociado a las fiestas y a los mercados.
El alfajor llega a América
Con la conquista española del siglo XVI, el alfajor cruzó el Atlántico. Los colonizadores llevaron sus recetas y costumbres, y el dulce se fue adaptando a los ingredientes disponibles en cada región. En el sur de América, donde el dulce de leche era abundante, la combinación resultó inevitable.
Durante el período colonial, cada región desarrolló su propia versión. En el norte argentino y en algunas provincias andinas sobreviven hasta hoy alfajores regionales — como los de Córdoba o los de maicena del interior — que mantienen características de esa tradición más antigua.
La transformación argentina: el dulce de leche cambia todo
El gran salto en la historia del alfajor argentino ocurrió cuando el dulce de leche reemplazó al relleno original de miel y almendras. No hay una fecha exacta ni un inventor conocido — fue una transformación gradual que consolidó al alfajor como un producto diferente a cualquier otra versión del mundo.
La combinación de dos tapas de masa con dulce de leche y cobertura de chocolate o merengue creó una golosina nueva, completamente argentina, que no tiene equivalente en ningún otro país.
El siglo XX: de la panadería al kiosco
Durante la primera mitad del siglo XX, el alfajor era principalmente un producto artesanal de panaderías y confiterías. Cada barrio tenía su versión, hecha a mano con recetas propias.
La industrialización cambió eso. En las décadas de 1950 y 1960 surgieron las primeras marcas nacionales que llevaron el alfajor al kiosco, a la tienda del barrio y a la góndola del supermercado. El alfajor dejó de ser un dulce especial para convertirse en la golosina cotidiana de millones de argentinos.
Las marcas que hicieron historia
Havanna
Fundada en Mar del Plata en 1948, Havanna representa el extremo premium del mercado. Sus alfajores se elaboran con dulce de leche artesanal de producción propia y cobertura de chocolate de alta calidad. Son los favoritos para regalo y para ocasiones especiales. Hoy se exportan a decenas de países.
Cachafaz
El referente del alfajor artesanal de gran escala. Su masa de maicena — almidón de maíz — genera una textura que se deshace en la boca de manera completamente diferente a los alfajores de harina. El relleno generoso y el coco rallado de su versión clásica lo convirtieron en el favorito de quienes buscan algo diferente al chocolate convencional.
Jorgito
El alfajor del kiosco del barrio. Accesible, esponjoso, con ese sabor que los argentinos asocian a la infancia y al recreo. Jorgito no compite con Havanna ni con Cachafaz en el segmento premium — compite en el de la nostalgia, y ahí gana sin discusión.
Guaymallén
Durante décadas fue el alfajor más vendido de Argentina por volumen. Liviano, aireado, con una masa esponjosa característica y precio accesible. Símbolo del consumo masivo argentino y uno de los alfajores que más extrañan los argentinos en el exterior por su sabor cotidiano inimitable.
Fantoche
El alfajor triple que conquistó a quienes buscan más capas, más relleno y más textura. Sus versiones de chocolate y blanco con merengue tienen una personalidad propia dentro del segmento premium.
El alfajor hoy: seis millones por día
Argentina produce hoy más de seis millones de alfajores por día. Es el snack más consumido del país y uno de los productos más exportados de la industria alimentaria argentina. En los últimos años, la comunidad argentina en el exterior convirtió al alfajor en un bien casi de primera necesidad — y los mexicanos que los prueban por primera vez rara vez vuelven a los dulces locales.
Explorá nuestra selección completa de alfajores argentinos en México — con envío a CDMX, Monterrey, Guadalajara y toda la República Mexicana.
¿Querés saber cuál alfajor es el indicado para vos? Leé nuestra guía para elegir alfajores argentinos según tu gusto.




